Arranca el proceso para definir los futuros proyectos científicos del telescopio principal de Javalambre

02-06-2026 12:00
Imagen del congreso organizado por el CEFCA y la Red de Infraestructuras de Astronomía (RIA)

Imagen del congreso organizado por el CEFCA y la Red de Infraestructuras de Astronomía (RIA)

Está en juego poder decidir hacia dónde mirará la herramienta científica más potente del Observatorio Astrofísico de Javalambre (OAJ). Es la primera convocatoria quinquenal del telescopio JST250 y ofrece 1.200 horas que se reparten a lo largo de 5 años. La convocatoria formal se abrirá en julio y las observaciones comenzarán en 2027. Entre los interesados hay ya equipos científicos de cuatro países: Brasil, China, Estados Unidos y España.

El proceso arranca hoy mismo con un congreso que coorganizan el CEFCA y la Red de Infraestructuras de Astronomía (RIA) y que será clave para que las propuestas, en desarrollo, tengan todos los datos y puedan perfeccionar su petición. En estos dos días, estas iniciativas podrán debatirse, redefinirse, fortalecerse o incluso integrarse con otras propuestas afines. El Tiempo Abierto supone un 20% del tiempo de observación con el telescopio principal del OAJ.

Serán 15 proyectos los que se verán a lo largo del Congreso, al que asistirán unas 50 personas y que se celebra en Teruel, en el salón de Actos de la sede del CEFCA. “Los primeros proyectos se van a exponer en el congreso y recibirán, de este modo, ayuda técnica para que sus propuestas sean viables. Recibirán consejo y recomendaciones para optimizar sus propuestas, porque no es sencillo diseñar un proyecto con JPCam”, explica Javier Zaragoza, responsable de Operación Científica.

El equipo del CEFCA ha desarrollado una herramienta de observación específicamente pensada para poder ejecutar estos proyectos. La complejidad de JPCam hace que sea necesaria esta intermediación. Con ella, los equipos investigadores determinarán el área y la estrategia de observación, garantizando que el proyecto sea viable y finalmente ejecutable por el equipo de operadores del OAJ, que será quien lo lleve a la práctica en caso de que resulte finalmente seleccionado.

¿Hacia dónde apuntará?

J-PAS, el mapa tridimensional del Universo que se elabora desde Javalambre, seguirá siendo el cometido principal del JST250. El llamado Tiempo Abierto permite abrir la infraestructura a equipos de otros países y centros y explorar también todas las posibilidades, también dentro del compromiso, como Infraestructura Científica y Técnica Singular (ICTS) reconocida por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

“Entre las posibilidades que ofrece el JST250 está, por ejemplo, la caracterización de asteroides del Sistema Solar o el estudio de estructuras en el halo de las galaxias. Este telescopio es óptimo para la observación de estructuras a nivel cosmológico y también puede ser útil para profundizar en fenómenos transitorios como puede ser la explosión de una supernova o estallidos de rayos gamma, el fenómeno más luminoso, violento y energético del Universo”, detalla Javier Zaragoza.

Hay que recordar que el JST250 es el único telescopio del mundo con 56 filtros capaces de captar la luz en rangos de longitud de onda muy estrechos, es decir, permite captar objetos a grandes distancias y medir la distancia a los objetos observados. Es un telescopio de gran campo cuya capacidad viene respaldada por una de las cámaras más grandes del mundo: JPCam tiene 1.200 megapíxeles.

Los proyectos que concurran serán los que abran nuevos campos de estudio, con equipos que aportarán su experiencia en esas investigaciones. Tras un primer proceso de tiempo abierto de 1 año que ha servido de ensayo, ahora esta convocatoria de Tiempo Abierto permitirá desarrollar proyectos más ambiciosos y establecer vínculos con nuevos centros y universidades.

Las propuestas serán valoradas por el denominado como “Comité de Asignación de Tiempo”. Se trata de un comité científico externo que valorará parámetros como la calidad o el impacto científico de las propuestas.

El JST250 fue “aceptado” en febrero de 2016. Un proceso técnico que supone la verificación a través de pruebas técnicas y la realización de un alineado óptico fino que permitieron comprobar la calidad de imagen en todo el campo de visión del telescopio. A partir de ahí comenzó la instalación de la cámara de pruebas Pathfinder. Esta convocatoria con la cámara definitiva del JST250, JPCam, culmina y forma parte del proceso que desarrolla el OAJ como una de las 28 ICTS del país.