El telescopio JST250 apuntará hacia el planeta enano Haumea, la galaxia de Andrómeda y el cúmulo de Hércules

06-03-2026 12:00
Imagen de la cúpula bajo la que se esconde el JST250. FUENTE CEFCA

Imagen de la cúpula bajo la que se esconde el JST250. FUENTE CEFCA

Son los seis proyectos seleccionados por el Comité de Asignación de Tiempo hace un año de entre un total de diez propuestas presentadas. Entre ellos, hay proyectos muy concretos como la observación de Haumea, el planeta enano más allá de Neptuno, en su tránsito de mayo. También hay búsquedas más abiertas, como J-ARRAS y AURORA, para detectar estrellas variables y asteroides. Y proyectos de investigación que quieren aprovechar el gran campo del telescopio principal del Observatorio Astrofísico de Javalambre (OAJ) y sus 56 filtros únicos en el mundo para mirar en detalle determinadas galaxias y poder saber más sobre la formación y evolución de galaxias.

Estos proyectos abren el OAJ a nuevas vías de investigación y combinan la experiencia del equipo técnico del CEFCA con el conocimiento de equipos de investigación implicados en proyectos diferentes a los que ya se desarrollan en Teruel. JST250 está diseñado para realizar uno de los mayores cartografiados tridimensionales del cielo (J-PAS) pero su capacidad para orientarse a nuevos objetos permite estudiar desde el sistema solar al universo lejano.

Tras la pista de los asteroides que formaron nuestro Sistema Solar

Uno de los proyectos destacados es J-ARRAS que se centrará en la detección de asteroides. Son piezas, de hecho, que participaron en la formación de nuestro entorno, el sistema solar, campo de observación de este proyecto. La originalidad es que los filtros únicos diseñados para el proyecto J-PAS permitirán estudiar en detalle un tipo específico dentro de la luz que emiten: aquella cercana al ultravioleta. Esta parte de la luz, que se podrá ver como nunca antes, se usará para obtener la composición de estos asteroides, y en particular encontrar posible presencia de compuestos orgánicos complejos, los cuales constituyen los bloques fundamentales de la vida en nuestro planeta.

Andrómeda en detalle

J-ATLAS es otro de los nombres clave para definir hacia dónde mirará el JST250 este año. En este caso, vigilará la galaxia más masiva y cercana a nosotros, la conocida como galaxia de Andrómeda (M31). El objetivo es aprovechar el gran campo de visión del JST250 para estudiar las partes más externas, el halo de esta galaxia. Esta mirada en detalle permitirá conocer la composición y la historia de formación de las estrellas de este halo.

Investigar en los confines del Sistema Solar: Haumea

Si los cálculos no fallan, el 4 de mayo el planeta enano Haumea ocultará una estrella. Haumea es uno de los cinco planetas enanos conocidos, y se encuentra entre los cuatro que están situados en los confines del sistema solar. La anterior ocultación en 2017 permitió descubrir el anillo que lo rodea en una campaña internacional que puso de acuerdo a 10 observatorios. Ahora Javalambre será uno de los mejores puntos de observación en todo el mundo para contemplar la nueva ocultación y el reto es descubrir si tiene atmósfera. Haumea está situado más allá de la órbita de Neptuno en un cinturón de objetos compuestos de hielos y rocas donde destacan cuatro planetas enanos: Plutón, Eris, Makemake y Haumea.

Entender el proceso de formación de las galaxias

Javalambre también aportará datos para conocer el proceso de formación de las galaxias, en concreto, a través de la observación de la galaxia enana esferoidal de Sextans. Las galaxias enanas son las más abundantes del universo, pero debido a su bajo brillo son las que peor conocemos. Comprenderlas sería clave para entender la evolución galáctica. En el modelo estándar, estas galaxias son los “ladrillos” para ensamblar sistemas mayores. El estudio de abundancias de distintos elementos químicos en esta galaxia enana permitiría demostrar que también se “comen” a galaxias aun más pequeñas. Además, estas observaciones permitirán buscar galaxias oscuras (que no contienen estrellas ni gas) de muy baja masa, que se espera estén presentes alrededor de galaxias enanas como Sextans. Al ser oscuras no han podido ser observadas aún.

Capturar fenómenos variables y el cúmulo de Hércules

AURORA es otro de los nombres clave de este 2026 en el OAJ. Éste define la búsqueda de fenómenos variables como supernovas o estrellas que varían su luminosidad. Las estrellas periódicas nos sirven de referencia para medir distancias. Este estudio emplea el tiempo en el telescopio que es descartado por otros proyectos debido al brillo del cielo, presencia de nubes o nitidez.

Por último, los filtros de J-PAS servirán para escrutar el cúmulo de galaxias de Hércules. Es uno de los cúmulos de galaxias más cercanos y, por lo tanto, se puede estudiar en gran detalle. La observación desde Javalambre y la capacidad del JST250 permitirán abarcarlo por completo con JPCam. Esto permitirá el estudio más minucioso hasta la fecha de las distintas galaxias que componen este cúmulo y nos permitirá conocer la historia de formación de una de las estructuras más grandes del universo.

Todos estos proyectos fueron seleccionados en la primera convocatoria de Tiempo abierto del JST250, uno de los compromisos con la comunidad científica internacional al tratarse de una Infraestructura Científica y Técnica Singular (ICTS).

Debido a las peculiaridades de JPCam, el equipo del CEFCA ha desarrollado una herramienta de observación específica para poder ejecutar estos proyectos. Los investigadores determinan el área y las pautas de observación y son los operadores del OAJ los que configuran lo que se denomina “estrategia de observación”.